Este año será azul clásico o , dicho de una manera más técnica, Pantone 19-4052. Esta es la sentencia de la firma Pantone que, como cada diciembre, elige el color que tendrá protagonismo durante los próximos doce meses.  Y bien sea porque nos lo creemos a pies juntillas o por mero entretenimiento, este anuncio siempre nos despierta curiosidad.

 

A primera vista podría parecer que la decisión es fruto de una reunión de decoradores o diseñadores de moda, pero no es tan simple. En esta elección se tienen en cuenta múltiples facetas de la vida como, por ejemplo:  producciones de nuevos artistas, creaciones en todas las áreas del diseño, lo que genéricamente llamamos “estilos de vida” u otros aspectos como pueden ser el uso de las nuevas tecnologías, eventos deportivos de repercusión mundial, nuevos materiales, plataformas de comunicación, etc, etc. Y así, con toda esta información, se ha decidido dar protagonismo total al Azul clásico. Os remitimos a un post anterior en el que ya contamos la historia de Pantone.

El azul clásico lo hemos visto últimamente en la moda, pero también está presente o lo veremos en la decoración, el diseño industrial, las artes gráficas y un largo etcétera de ámbitos. Es un color elegante en su simplicidad, que nos recuerda el cielo al anochecer. Según la firma Pantone, transmite el sosiego y la tranquilidad que necesitamos,  ya que vivimos en un tiempo convulso que requiere confianza y fe.

En decoración, esta es una tonalidad fácil de combinar con  verdes amarillentos, rosas, corales y, por supuesto, con blancos, cremas y  otros azules.

Nos gusten más o menos las justificaciones casi filosóficas y puede que exageradas, no está de más tener en cuenta que este sobrio color estará más presente que otros porque está de moda. Y esta sentencia siempre parece definitiva, así que…., ¡¡¡a disfrutarlo!!!