P1050002Las paredes con colores fuertes o empapelados llamativos limitan el tipo de decoración que podemos colgar en ellas. Por una parte, el motivo ha de ser ligero y, por otra, la enmarcación tiene que resaltar sobre el fondo, de manera que el conjunto no resulte un batiburrillo de colores.
En este caso tenemos una estancia con una de las paredes pintada en gris oscuro: elegimos unas acuarelas abstractas con una gama de colores acorde a la decoración y decidimos enmarcar la obra entres dos cristales y con molduras lacadas en blanco y aluminio. De este modo, el motivo queda ligero, el marco rompe con el tono de la pared y ésta aparece bordeando la acuarela.
El resultado lo vemos aquí. Un acierto.